Noticias

por

En:articulaciones, deporte, dolor, fisioterapia, lesiones, músculos, salud, Segovia, Senso, tratamientos

Comentarios desactivados en La Articulación Sacro-Ilíaca

La articulación sacro-ilíaca es aquella que se sitúa al lado de la parte inferior de la columna vertebral, debajo de la columna lumbar y sobre el cóccix.

Es la articulación responsable de transferir el peso de la parte superior del cuerpo a las extremidades inferiores.

La disfunción de la articulación sacro-ilíaca ocurre cuando el movimiento anormal de dichas articulaciones produce dolor.

Causas de la disfunción saco-ilíaca:

  • Hipermovilidad o hipomovilidad de las articulaciones sacro-ilíacas.
  • Tener una pierna más corta que la otra.
  • Gota.
  • Artritis reumatoide.
  • Artritis séptica.

La disfunción de esta articulación suele ser más común en mujeres jóvenes y de mediana edad.

Los síntomas que presenta suelen ser similares a los de la hernia de disco, por que suele confundirse con ésta.

Es una afección que puede causar dolor en la parte baja de la espalda o en las nalgas, y que además puede irradiarse hacia las piernas o a los músculos próximos, provocando espasmos o disfunción articular.

Su diagnóstico puede resultar difícil porque los síntomas se asemejan a los de otras afecciones frecuentes.

Para llegar a un diagnóstico claro se debe realizar un examen físico que descarte otras posibles causas, o mediante una inyección que se usa para bloquear el dolor.

Los tratamientos para tratar la disfunción de la articulación saco-ilíaca son por lo general conservadores y centrados en restablecer la movilidad normal en la articulación.

Entre los tratamientos que se utilizan están:

  • Hielo, calor, y reposo. En el incluyen la aplicación de hielo o compresas frías en intervalos de 15 a 20 minutos para reducir la inflamación en el área, junto con reposo para reducir la irritación. Una vez que se reduce la inflamación, es aconsejable retomar las actividades normales en forma gradual.

La aplicación de calor también puede ayudar siempre que no se realice en la fase de dolor intenso y agudo.

  • Anti-inflamatorios que ayudan a reducir la inflamación y en consecuencia el dolor.
  • Manipulaciones manuales. La manipulación manual realizada por un profesional de la salud cualificado puede ser de ayuda.
  • Soportes o correctores. Consiste en la colocación de un dispositivo que puede ser muy útil cuando la articulación está inflamada o causa dolor.
  • La fisioterapia gradual controlada puede ser de ayuda para fortalecer los músculos alrededor de la articulación sacro-ilíaca y aumentar en forma adecuada el rango de movimiento.
  • El ejercicio aeróbico suave y de bajo impacto ayudará a aumentar el flujo de sangre al área, que a su vez estimula la respuesta de curación.
  • Inyectables en la articulación sacro-iliaca.
  • Inyección anestésica como lidocaína que producen alivio inmediato del dolor.

La tendinopatía es una lesión en el tendón que producen dolor e inflamación, provocando una incapacidad funcional.

Entre las tendinopatías más comunes nos encontramos con las tendinosis, tendinitis, paratendinitis y entesopatías.

El síntoma que caracteriza a la tendinopatía suele ser el dolor intenso al realizar algún movimiento donde esté involucrado el tendón, lo cual provoca la incapacidad funcional de la zona. En muchos casos es posible que se produzca inflamación de la zona afectada.

Las causas que dan lugar a su aparición son provocadas por la sobrecarga del mismo y de las estructuras que lo rodean, y las más comunes suelen deberse a distintos factores:

  • Uso excesivo del tendón.
  • Micro-traumatismos repetitivos.
  • Sobre-entrenamiento.
  • Vascularización escasa de los tendones.
  • Degeneración del tendón patológica.
  • Desequilibrios biomecánicos.

El tratamiento de las tendinopatías suele ser de tipo preventivo, destacando la utilización de suplementos nutricionales que contienen colágeno y mucopolisacaridos. Pero ante todo el tratamiento varía en función del grado de evolución de la misma:

Tendinopatía inicial. Se establece un programa de ejercicios concéntricos y excéntricos. Se complementa con complementos nutricionales (arginina, analgésicos anti-inflamatorios, colágenos, mucopolisacáridos, vitamina C).

Tendinopatía degenerativa. Se aplica un tratamiento con ondas de choque extracorpóreas y con un tratamiento con infiltraciones de PRP en caso de roturas parciales intra-tendinosas.

Para prevenir posibles tendinopatías es importante tener en cuenta una serie de medidas que eviten su aparición, tales como:

  • Realizar estiramientos musculares antes y después de la práctica deportiva.
  • Realizar un calentamiento previo al inicio de la práctica deportiva.
  • El aumento de las cargas durante el entrenamiento debe ser progresivo y siempre respetando nuestro límites corporales.
  • Evitar las sobrecargas.
  • Evitar el sobre-entrenamiento.
  • Evitar realizar movimientos repetitivos.
  • Realizar los ejercicios manteniendo una correcta y adecuada ejecución de los mismos.
  • Aplicar frío posterior a la práctica deportiva.

En caso tener molestias o sintomatología, se debe acudir al médico de familia para que diagnostique si presentamos esta lesión y así comenzar lo antes posible el proceso de recuperación.

por

En:Sin categoría

Comentarios desactivados en La Lactancia Materna

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) la lactancia materna es la forma ideal de aportar a los bebés los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables.

La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante seis meses y su mantenimiento hasta los 2 años o más.

Todos los años desde el  1 al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, destinada a fomentar la lactancia materna y a mejorar la salud de los bebés de todo el mundo.

Con la Semana Mundial se conmemora la Declaración de Innocenti, formulada por altos cargos de la OMS y el UNICEF en agosto de 1990 con el fin de proteger, promover y respaldar la lactancia materna.

Como sabemos la leche materna es el principal alimento y la primera comida natural que recibe el bebé aportándole muchos beneficios y todo lo necesario en sus primeros meses de vida.

Optar por la lactancia materna aporta beneficios tanto a la madre como al bebé.

Los beneficios de la lactancia materna en los bebés:

  • Protege contra infecciones o enfermedades gastrointestinales.
  • Protege contra infecciones como la otitis, meningitis, infecciones de orina, entre otras.
  • Protege del síndrome de muerte súbita del lactante.
  • Mejora el desarrollo cognitivo y motor del bebé.
  • Previene de enfermedades como alergias, asma, diabetes…
  • Disminuye las probabilidades de padecer obesidad.

Los beneficios de la lactancia para la madre:

  • Acelera la pérdida de peso.
  • Disminuye el riesgo de padecer depresión post-parto.
  • Previene la aparición de anemia.
  • Disminuye el riesgo de padecer hipertensión.
  • Disminuye el riesgo de padecer osteoporosis, cáncer de mama y de ovario.

Además otorga tanto al bebé como a la madre otro beneficio como es el vínculo afectivo que se desarrolla entre ellos durante esta etapa de la vida.

Se ha demostrado que los bebés que reciben una lactancia materna presentan en su vida adulta mejores condiciones emocionales y físicas.

La lactancia materna debe mantenerse hasta los 6 meses de vida y posteriormente complementarla con otro tipo de alimentos prescritos por el pediatra.

Existen algunos casos en los que no se recomienda la lactancia materna tales como en casos en los que el bebé sufra de galactosemia (trastorno genético de las sustancias químicas del cuerpo) y en mujeres con VIH.

En resumen, la lactancia materna es una opción muy beneficiosa tanto para las mamás como para los bebés, además de ser la forma más ecológica y natural de alimentar al bebé.

La ingle es una zona de la cadera que se encuentra entre el estómago y el muslo, y en ella encontramos cinco músculos que nos permiten mover la pierna: el aductor corto, el aductor largo, el aductor mayor, el músculo recto interno y el pectíneo.

Una de las lesiones más comunes de esta zona y que forma parte de las lesiones deportivas más comunes es la distensión inguinal o tirón en la ingle, que se da como consecuencia de un alargamiento o desgarro en alguna de las estructuras (tendones y ligamentos) de los músculos de la pelvis. Suele afectar a la zona en la que se unen el músculo y el tendón.

La distensión inguinal causa un dolor agudo y repentino en la zona de la ingle que más tarde se convierte en un dolor sordo. Entre otros, puede aparecer hinchazón y sensibilidad en la zona afectada.

En caso de padecer una distensión inguinal debemos acudir a nuestro médico para que evalúe los síntomas y realice una exploración física del área inguinal, y en caso necesario nos realizará otras pruebas como radiografías o ecografías.

Su tratamiento debe ser llevado a cabo por un profesional especializado en medicina deportiva, o bien por un fisioterapeuta.

Hay que tener en cuenta que cuanto antes se trate la lesión más probabilidades tendremos de evitar posibles complicaciones o que la distensión acabe siendo cónica.

Si tras evaluarnos, el médico y/o fisioterapeuta nos indica que padecemos una distensión inguinal, debemos en primer lugar guardar reposo y posteriormente y de manera evolutiva iremos reintroduciendo el movimiento para no perder fuerza muscular. Ellos determinarán qué músculos están dañados y cuál es el alcance del daño.

El fisioterapeuta nos enseñará una serie de ejercicios preventivos encaminados a aumentar la capacidad de movimiento del músculo dañado para fortalecerlo.

La realización de masajes, aplicación de ultrasonidos o inyecciones son otras de las técnicas que el fisioterapeuta puede emplear para mejorar la distensión inguinal.

Es importante que no se vuelva a realizar actividad física hasta que la distensión o desgarro haya cicatrizado y podamos mover la cadera sin sentir ningún tipo de dolor.

Lo más importante para prevenir este tipo de afección es realizar ejercicios de calentamiento antes de la actividad física y de relajación después de cada actividad. Realizar ejercicios de fortalecimiento para evitar que la lesión reaparezca. Hacer los ejercicios indicados por el médico o fisioterapeuta. Y evitar hacer ejercicio demasiado rápido tras la lesión, ya que esto puede aumentar las posibilidades de sufrir daños a largo plazo.

May 22

La Bursitis

La bursitis es una afección que produce hinchazón alrededor de los músculos y los huesos. Provoca que la bursa se inflame, y de ahí que se padezca bursitis. La bursa es un pequeño saco lleno de líquido que actúa como una almohadilla entre un hueso y otras partes móviles del cuerpo, como los músculos, los tendones o la piel.

La bursitis surge como consecuencia del uso excesivo de una articulación, una sobrecarga  o por una lesión directa.

Aunque también puede ser causada por un traumatismo, artritis reumatoide, la gota o infecciones.

La bursitis comúnmente se presenta en el hombro, la rodilla, el codo y la cadera. Otras áreas que pueden verse afectadas abarcan el tendón de Aquiles y el pie.

 

Las personas más propensas a ella son los atletas, los músicos, los jardineros, los carpinteros,…, que realizan movimientos repetitivos, y se hace más frecuente en las personas de edad avanzada.

Los síntomas de la bursitis pueden incluir:

  • Sensibilidad y dolor articular cuando se presiona alrededor de la articulación.
  • Rigidez y dolor cuando se mueve la articulación afectada.
  • Hinchazón, calor o enrojecimiento sobre la articulación.
  • Dolor mientras hay movimiento y cuando descansa.
  • Dolor en áreas cercanas a la zona afectada.

El tratamiento de la bursitis tiene como objetivo sanar la bursa  que se encuentra inflamada y reducir el dolor y la inflamación. Esto se puede conseguir con reposo, inmovilización con un vendaje apropiado, elevación del área afectada, anti-inflamatorios, la aplicación de hielo de 3 a 4 veces al día durante los primeros 2 o 3 días, etc. El tratamiento dependerá de la zona que este afectada.

En algunos casos puede aliviar el dolor no acostarse sobre el lado afectado, no estar de pie durante largos períodos, pararse sobre una superficie suave y acolchada, colocar una almohada entre las rodillas cuando se esté acostado de lado…

La fisioterapia es un tratamiento eficaz para ayudarnos a aliviar el dolor derivado de la bursitis.

En caso de padecerla debemos ir a nuestro médico, que mirará el historial médico y realizará un examen físico. Si lo cree necesario, mandará unas pruebas que pueden incluir:

  • Extracción de líquido de la bursa.
  • Cultivo de líquido.
  • Resonancia magnética.

Se puede prevenir su aparición teniendo en cuenta una serie de pautas como:

  • Hacer calentamiento o estiramiento antes del ejercicio.
  • Realizar ejercicios que fortalezcan los músculos que rodean la articulación.
  • Hacer pausas frecuentes al realizar tareas repetitivas.
  • Proteger la articulación afectada con almohadillas (rodilleras o coderas).
  • Evitar en la medida de lo posible la realización de tareas repetitivas.
  • Mantener una buena postura.
  • Comenzar poco a poco las actividades o ejercicios nuevos.

por

En:dolor, fisioterapia, lesiones, lupus, músculos, patologías, piel, salud, Segovia, Senso, tratamientos

Comentarios desactivados en El Lupus, una enfermedad autoinmune

El lupus es una enfermedad autoinmune en la que sistema inmunitario se afecta y ataca a las células y tejidos sanos. Como consecuencia se puede sufrir daños en varias partes del cuerpo, desde las articulaciones, la piel, los riñones, el corazón, los pulmones, los vasos sanguíneos, hasta el cerebro.

Es una enfermedad que afecta principalmente a mujeres, y las posibles causas de su aparición no se desconocen aunque al parecer el componente genético juega un papel importante.

Existen diferentes tipos de lupus:

  • Lupus eritematoso sistémico. Es el más común y puede llegar a afectar a varias partes del cuerpo al mismo tiempo.
  • Lupus discoide. Suele provocar un sarpullido en la piel de carácter permanente.
  • Lupus cutáneo subagudo. Este tipo de lupus provoca ampollas tras la exposición al sol.
  • Lupus medicamentoso. Se origina con la toma de ciertos medicamentos, y normalmente suele desaparecer cuando se elimina su ingesta.
  • Lupus neonatal. Es muy poco común y afecta a los bebes recién nacidos.

Los síntomas que produce esta afección suelen ser:

  • Dolor o hinchazón en las articulaciones.
  • Dolor muscular.
  • Picos de fiebre inexplicables.
  • Manchas rojas bien definidas en la piel.
  • Dolor en el pecho al respirar profundamente.
  • Pérdida de cabello.
  • Dedos de las manos y/o pies pálidos, enrojecidos o incluso de color púrpura.
  • Sensibilidad al sol.
  • Hinchazón en las piernas o alrededor de los ojos.
  • Úlceras en la boca.
  • Glándulas inflamadas.
  • Cansancio extremo.

Los síntomas pueden variar su intensidad, apareciendo o desapareciendo, es lo que se denomina como brotes de la enfermedad.

Su diagnóstico suele ser confuso debido a que muchos de sus síntomas pueden confundirse con otro tipo de patologías. Por lo general, el médico de familia y el especialista determinarán si se padece esta dolencia en base al historial médico, realizando un examen completo y una analítica de sangre, mediante una biopsia de piel y de riñón…

El lupus es una enfermedad que no tiene cura, pero el médico nos puede ayudar mejorar sus síntomas a través de medicación y nosotros mismos mediante cambios en nuestro estilo de vida.

Es importante mantener una buena coordinación con nuestro médico para que el plan a llevar a cabo sea satisfactorio. En caso de ser necesario y si aparecen nuevos síntomas, informaremos a nuestro médico para modificar el tratamiento a seguir.

Aunque el tratamiento no cura la enfermedad, si nos puede ayudar a:

  • Evitar o reducir brotes.
  • Tratar los síntomas cuando aparezcan.
  • Reducir posibles daños a órganos.
  • Reducir la inflamación y el dolor.
  • Ayudar al sistema inmunitario.
  • Reducir o prevenir el daño a las articulaciones.
  • Equilibrar las hormonas.

El tratamiento con Fisioterapia está demostrado que es muy efectivo para mejorar los síntomas del lupus.

Con la ayuda de un buen fisioterapeuta podemos lograr reducir el dolor, el edema y la inflamación en los episodios de brote de la enfermedad mejorando la calidad de vida de la persona afectada.

Con la utilización de unas técnicas adecuadas a cada paciente, se consigue aliviar el dolor y minimizar el resto de síntomas.

Tratamientos como la cinesiterapia, la fisioterapia respiratoria, estiramientos, ultrasonidos, termoterapia, etc., ayudan a mejorar en gran medida la vida de los pacientes que se ven afectados por esta enfermedad.

La Plagiocefalia  es una deformidad craneal que consiste en un aplanamiento unilateral y una alteración del crecimiento de la cabeza del bebé que se desarrolla durante los primeros 6 meses de vida.  Los bebes son propensos a sufrir este tipo de alteración debido a que su cráneo es muy moldeable y sus fontanelas no están selladas aún.

Las causas más comunes por las cuales aparece se deben a:

  • la deformación sufrida por el cráneo durante el parto.
  • El feto estuvo encajado en el canal pélvico varias semanas antes del parto.
  • El bebé pasa demasiado tiempo en la misma posición.
  • El bebé tiene preferencia en el posicionamiento de la cabeza.
  • Una disminución del espacio intrauterino.
  • La posición supina es prolongada durante el sueño.
  • El bebé mantiene una posición fija.

Pero principalmente el problema radica en la deformación sufrida por el cráneo del bebé durante el parto.

La deformación craneal en estos casos se considera normal y en la mayoría de los casos los bebes que la sufren se recuperan en pocas semanas. En otros casos, parte de la deformación no se recupera pudiendo quedar algunos huesos de la parte baja del cráneo desencajados.

Nos podemos encontrar con dos tipos de Plagiocefalia:

  • Plagiocefalia sinostósica o craneosinostosis. Se da una osificación o cierre precoz de una o más suturas del cráneo produciendo una alteración del crecimiento óseo de dichas suturas. Afecta a nivel anatómico y funcional y su tratamiento es quirúrgico.
  • Plagiocefalia posicional o deformante. Se da una compresión de una o más suturas del cráneo a nivel posterior o anterior, y su tratamiento es fisioterapéutico.

Para evitar en cierta medida la aparición de deformidades por el exceso de la presión mantenida, es aconsejable variar las posiciones del bebé.

Portear al bebe puede ser útil como medida de prevención ya que nos da la oportunidad de variar el posicionamiento del bebe.

La fisioterapia puede llegar a resultar muy efectiva en el tratamiento de la Plagiocefalia posicional ya que puede llegar a mejorar la flexibilidad de las suturas comprimidas, corregir las deformaciones craneales y normalizar el tono muscular (especialmente a  nivel cervical).

En todos los casos, el fisioterapeuta realizará una evaluación previa del bebé mediante una exploración en busca de alguna deformación o asimetría craneal.

Se miden y evalúan las amplitudes articulares, la fuerza muscular, el tono muscular, la integridad neurológica, el desarrollo motor y la movilidad cervical.

Si hay sospecha de Plagiocefalia, se realizan unos estudios de Rayos X.

No es tan grave como puede parecer en un principio, pero si no se trata a tiempo puede ocasionar graves trastornos. De hecho puede corregirse en muchos de casos si se actúa a tiempo y se previene:

  • Utilizando juguetes con luces y sonidos que hagan cambiar la posición del bebé.
  • Colocando al bebé unos 15 minutos en posición decúbito prono con constante supervisión (tendido boca abajo y la cabeza de lado).
  • Realizando movilizaciones cervicales.
  • Utilizando masoterapia.
  • Alternando las posiciones durante el sueño.
  • Inhibiendo la musculatura occipital.
  • Realizando liberación miofascial del ECOM.
  • Realizando modelado frontal.
  • Liberando solapamientos en caso de haberlos.
  • Realizando ejercicios terapéuticos.

por

En:discapacidad, dolor, EPOC, insuficiencia vascular, insuficiencia venosa, salud, Segovia, Senso, tratamientos

Comentarios desactivados en EPOC, Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es una enfermedad pulmonar común. La EPOC causa dificultad para respirar.

Esta enfermedad pulmonar causa dificultad para respirar. Se da principalmente en personas expuestas al humo del tabaco, bien de forma activa o pasiva. Suele ser más común en hombres.

Puede aparecer de dos formas:

  • Bronquitis crónica. Se presenta como una tos persistente con moco o esputo debido a la secreción excesiva de mucosidad.
  • Enfisema. Es un ensanchamiento de los alveolos y la destrucción de sus paredes.

Las dos formas suelen presentarse de manera simultánea.

La causa principal de la EPOC es el tabaquismo, y la exposición al humo del tabaco. Otros factores de riesgo son:

  • Exposición a ciertos gases.
  • Exposición a altas cantidades de contaminación.
  • Uso frecuente de fuego para cocinar sin la adecuada ventilación.

Los síntomas que puede presentar son:

  • Tos con o sin flema, más frecuente en la mañana.
  • Fatiga.
  • Resfriados de pecho, el esputo que produce suele ser amarillo o verde debido a la presencia de pus.
  • Dificultad respiratoria, sensación de ahogo.
  • Dificultad para tomar aire.
  • Respiración sibilante.
  • Perdida de peso.
  • Piernas hinchadas.

La dificultad respiratoria es en parte reversible si se usan fármacos broncodilatadores.

Su diagnóstico suele realizarse mediante una exploración física por parte del médico. En caso de que se estime oportuno se realizan radiografías de tórax.

En otros casos, se utiliza una prueba con un aparato denominado espirómetro que mide el volumen respiratorio máximo por segundo y otros flujos y volúmenes respiratorios. Con esta prueba se puede demostrar la obstrucción o reducción del flujo de aire que presenta una persona que tenga la enfermedad. Es un método rápido e indoloro.

La EPOC no tiene cura, pero hay medidas que se pueden tomar para aliviar sus síntomas e impedir que estos empeoren:

  • Si se es fumador, hay que dejar el tabaco ya que es la mejor forma de reducir el daño pulmonar.
  • Hay ciertos medicamentos que se utilizan para tratar la EPOC como:
  • Funcionan como broncodilatadores que alivian de manera rápida y ayudan a abrir las vías respiratorias.
  • Anti-inflamatorios para reducir la hinchazón en las vías respiratorias.
  • Antibióticos.

En casos de mayor gravedad:

  • Esteroides por vía oral o intravenosa.
  • Broncodilatadores a través de un nebulizador.
  • Oxigenoterapia.
  • SiPAP o sonda endotraqueal. Consiste en la colocación de un tubo en la tráquea introducido por la boca o por la nariz para establecer una comunicación segura entre la vía aérea y el exterior.

Cuando una persona sufre de EPOC es más propensa a sufrir infecciones, y en estos casos el médico puede recetar antibióticos para evitar que empeore.

Para realizar una vida lo más normal posible y convivir con esta dolencia y evitar que empeore se pueden tomar unos hábitos saludables como:

  • Dejar de fumar y asegurarse de que el ambiente de casa es saludable y que nadie fume en ella.
  • Antes de realizar cualquier tipo de ejercicio es necesario consultar con nuestro médico.
  • Evitar temperaturas extremas como el aire muy frío o muy caliente.
  • Mantener una dieta sana y equilibrada que incluya pescado, carne de aves o carne magra de res, frutas y verduras.

por

En:deporte, dolor, embarazo, flebitis, insuficiencia vascular, insuficiencia venosa, piernas, salud, Segovia, Senso

Comentarios desactivados en Ejercicios para mejorar la Insuficiencia Venosa

La insuficiencia vascular o venosa es la incapacidad que tienen las venas de las extremidades inferiores para hacer llegar la sangre desde éstas hasta el corazón.

Las venas están formadas por unas válvulas que se encargan de empujar la sangre hacia el corazón, al fallar las válvulas que se encuentran en las paredes de las venas, estas pierden su elasticidad y puede producir hinchazón y la circulación se hace más difícil dando lugar a la aparición de la insuficiencia venosa.

La insuficiencia venosa es una enfermedad crónica, muy común y suele afectar mayoritariamente a las personas de la tercera edad, y en especial a las mujeres.

Los factores que favorecen su aparición son:

  • Permanecer de pie durante muchas horas.
  • Consumo anticonceptivos.
  • Factores hereditarios.
  • Sobrepeso.
  • Embarazo.
  • Terapia hormonal sustitutiva.
  • Pie plano.
  • Tabaquismo.
  • Alcohol.
  • Sedentarismo.
  • Factores internos como enfermedades vasculares de origen congénito.
  • Edad avanzada, menopausia.
  • Consumo de alimentos altos en sodio.
  • Exposición prolongada al sol y al calor.
  • Uso de fajas y prendas ajustadas.

El deterioro de las válvulas hace que estas no puedan realizar con eficacia el flujo ascendente de la sangre hacia el corazón y origina una serie de síntomas tales como:

  • Pesadez de piernas.
  • Dolor en las piernas.
  • Inflamación.
  • Cansancio.
  • Dolor en los gemelos.
  • Calambres.
  • Sensación de hormigueo o adormecimiento.
  • Calor.
  • Aparición de arañitas vasculares, varices o venas varicosas.

Para favorecer el retorno venoso y aliviar el dolor que puede causar, se recomienda seguir una serie de consejos que con constancia harán que se aprecien los resultados de la mejoría:

  •  Tomar duchas de agua en sentido ascendente desde los pies hasta la rodilla.
  • Utilizar medias de compresión desde la primera hora de la mañana (prescritas por el médico).
  • Evitar el agua caliente.
  • Realizar masajes ascendentes con geles fríos o cremas.
  • Elevar las piernas por encima de la cabeza, al menos 20 minutos al día.
  • Hacer ejercicios que favorezcan la oxigenación sanguínea.
  • Tomar abundante agua.

Se puede llevara cabo una serie de ejercicios encaminados a mejorar la insuficiencia venosa, y que se pueden realizar en casa:

  • Por la mañana, antes de levantarnos de la cama procederemos a elevar las piernas y realizar movimientos de flexión y extensión de tobillo con ambas piernas. Realizar este ejercicio en dos series de 20 repeticiones.
  • Tras primer ejercicio, con ambas piernas imitaremos el movimiento de pedaleo de bicicleta hacia adelante y hacia atrás, durante 3 minutos de cada lado.
  • Nos colocamos de pie y ponemos los pies de punta y bajamos los talones. Como si nos pusiéramos de puntillas y volvemos de nuevo a la posición inicial. Se hacen tres series de 10 repeticiones.
  • Caminar durante 20 minutos diarios.
  • Realizar ejercicios de Pilates para fortalecer las piernas.

 

por

En:dedo en gatillo, discapacidad, dolor, lesiones, músculos, patologías, rehabilitación, salud, Segovia, Senso, tratamientos

Comentarios desactivados en El dedo en gatillo o en resorte

El dedo en gatillo o en resorte aparece cuando un dedo de la mano se queda atascado en una posición arqueada, como si estuviera apretando el gatillo de una pistola.

Es una condición que afecta a los tendones de los dedos de la mano y que limita el movimiento del dedo afectado.

Como sabemos los tendones conectan los músculos a los huesos, produciendo el movimiento.

Los tendones que mueven el dedo van a través de un túnel conforme se dobla el dedo y en el caso de que este túnel se inflame, se produce una protuberancia o hinchazón y el tendón no puede deslizarse a través del túnel. Si esto ocurre el tendón puede atorarse cuando uno trata de enderezar el dedo y provocar el dedo en gatillo.

Hay casos en los que el dedo se desatasca y vuelve a su posición normal y otros casos en los que el dedo no se puede enderezar y se necesita cirugía para corregirlo.

Los síntomas más comunes que se dan ante esta dolencia son:

  • Dedo rígido o bloqueado en una posición arqueada.
  • Dolor al doblar y enderezar el dedo.
  • Sintomatología empeora en la mañana.
  • Protuberancia o hinchazón sensible en la palma de la mano, en la base del dedo.
  • Inflamación.
  • Presión o parálisis de las articulaciones del dedo.

Es una dolencia que puede afectar a cualquier edad, pero es más común en personas mayores de 45 años y afecta especialmente a las mujeres.

Hay factores de riesgo que pueden favorecer su aparición como la diabetes, artritis reumatoide o la gota, la realización de una actividad que requiera el agarre repetitivo o continuo de las manos.

Su diagnóstico es sencillo, se realiza un examen físico y no requiere pruebas radiográficas  ni de laboratorio.

El tratamiento debe ser previamente valorado y recomendado por un especialista.

La fisioterapia en este caso es primordial para disminuir los síntomas dolor y recuperar la posición normal del dedo afectado.

El tratamiento habitual para estos casos se basa en:

  • Terapia anti-inflamatoria y analgésica (crioterapia, baños de contraste, ultrasonidos, láser…).
  • Movilizaciones pasivas y activas (posteriormente).
  • Maniobras articulares.
  • Electroterapia…

En ocasiones puede ser necesario el uso de una férula de dedos en posición neutra, para mantener el dedo en reposo. Para reducir el dolor se puede recurrir al uso de antiinflamatorios o incluso infiltraciones con corticoesteroides en la vaina del tendón para reducir el dolor y la inflamación (siempre bajo prescripción facultativa).

Hay casos en los que es necesaria la cirugía, y el tratamiento fisioterapéutico aquí es muy importante para lograr una adecuada y completa rehabilitación del dedo afectado.