El quiste sinovial o ganglión es un nódulo formado por acumulación de líquido que aparece alrededor de las articulaciones y los tendones, principalmente de las manos, pero también de otras partes del cuerpo. Los lugares más comunes donde se presentan es en la parte de arriba de la muñeca, el lado de la palma de la muñeca, la base de los dedos del lado de la palma y la parte superior de la articulación que está más cerca de la punta de los dedos. 

El líquido sinovial permite la fluidez de las articulaciones y el deslizamiento de los tendones. Cuando el líquido sinovial se produce en exceso se forma el ganglión, apreciándose un pequeño bulto bajo la piel fácilmente visible.

En los estadios iniciales no suele generar dolor y se va a poder deprimir o modificar con facilidad, en los estadios más avanzados es más complicado.

Aunque no se sabe a ciencia cierta cuales pueden ser las causas de su aparición, es posible que se formen en presencia de irritación de las articulaciones o los tendones (sobreesfuerzo, caídas,…

El tratamiento en los estadios iniciales puede ser manual, un tratamiento de fisioterapia u osteopatía. En muchos casos, los quistes simplemente se pueden observar, ya que con frecuencia desaparecen espontáneamente. 

En el caso de estadíos más avanzados, donde el quiste se vuelve doloroso o limita la actividad hay varias opciones de tratamiento disponibles:

  • Entablillados y medicamentos antiinflamatorios a fin de reducir el dolor asociado con las actividades.
  • Realizar una aspiración para sacar el líquido del quiste y descomprimirlo. 

Si las opciones no quirúrgicas no logran aliviar o si el quiste reaparece, hay alternativas quirúrgicas, que implican la extirpación del quiste.  El tratamiento quirúrgico suele ser exitoso.

El diagnóstico suele basarse en la ubicación del bulto y en su apariencia.

Normalmente se realiza un examen físico corporal y se observan los síntomas.

Los nudos de diferente tamaño, firmes y elásticos, suelen ser visibles y palpables en las proximidades de la articulación o vainas del tendón.

Si el ganglión no se ve ni se siente, el diagnóstico es difícil. En estos casos se plantean diversos métodos para comprobar el hallazgo por palpación.