El pie plano es una afección caracterizada por una falta de arco longitudinal o de bóveda plantar, es decir, el pie no tiene un arco normal. Es una patología muy frecuente que se da debido a que los tejidos que sostienen las articulaciones en el pie (tendones) están flojos.

Es normal que se de en los bebes y en niños pequeños, pero a medida que estos crecen los tejidos se tensan y forman un arco (entre los 2 y 3 años de edad).

Puede suceder que como consecuencia del envejecimiento, lesiones o una enfermedad los tendones sufran daños y se desarrolle pie plano en una persona a quien ya se le han formado los arcos.arco-del-pie-plano

El pie plano se pueden clasificar como:

  • Pie plano flexible. Es uno de los tipos más comunes de pie plano y se refiere a un pie que es plano cuando la persona lo apoya en el suelo pero, al levantarlo, el arco vuelve a formarse. Se origina en la niñez y su gravedad va aumentando a lo largo de los años.
  • Pie plano rígido. Este tipo de pie no presenta arco plantar en ninguna circunstancia.

Los pies planos ocurren debido a que los tejidos que sostienen las articulaciones en el pie se debilitan, y las causas que dan lugar a su aparición van desde una cierta predisposición genética producida por un trastorno cromosómico primitivo, como consecuencia de una mala posición fetal y hasta un desbalance biomecánico.

La mayoría de los pies planos no causa dolor y en algunos casos solo se presenta la ausencia del arco plantar sin manifestar ningún tipo de sintomatología. En niños pequeños el dolor de pie plano es causado por la coalición tarsiana, una afección en la que dos o más huesos del pie crecen unidos o se fusionan. En el caso de los adultos el dolor aparecerá después de períodos prolongados sobre utilizando el pie o practicando deporte.

Si el pie plano no causa dolor o problemas al caminar no necesita de un tratamiento específico, pero cuando el pie plano es patológico y produce dolor o molestias debemos acudir a un especialista para que valore la terapia que más se adecúa al paciente.

Si el problema es más grave es posible que haya que realizar algún tipo de tratamiento quirúrgico para reparar el tendón y fusionar algunas de las articulaciones del pie en una correcta posición.

También se puede realizar un tratamiento ortopédico con la utilización de unas zapatillas especiales o unas plantillas.

En cuanto al tratamiento fisioterapéutico, este nos puede ayudar mediante la realización de ejercicios, en ciclos y repeticiones que dependerán de la tolerancia del paciente, loe ejercicios serán siempre dirigidos a fortalecer la musculatura implicada para estimular así la formación del arco plantar. También se hará uso de agentes físicos para preparar la musculatura a trabajar, incluyendo inducciones miofasciales superficiales y profundas para la liberación del tejido comprometido.