Esta semana os vamos a dar información sobre anatomía de nuestro cuerpo, en concreto sobre unos músculos que se llaman lumbricales y que se sitúan en nuestras manos y nuestros pies.

Los músculos lumbricales son aquellos que se originan y terminan en un tendón. No tienen ninguna fijación ósea, es decir, no se encuentran adheridos a los huesos. Sirven de unión entre el tendón flexor profundo y el tendón extensor, tanto de las manos como de los pies. Tienen un papel fundamental en el equilibrio de los dedos y dan lugar a la flexión de los dedos  y a la extensión entre las falanges.

lumbricales manoLos músculos lumbricales de la mano son cuatro músculos que se encuentran en la región palmar media entre los tendones del flexor profundo. Son músculos intrínsecos de la mano que flexionan las articulaciones metacarpo falángicas y extienden las articulaciones inter falángicas. Disponemos de cuatro de estos pequeños músculos en cada mano, enumerados de fuera a dentro del 1 al 4.

La función que tienen estos músculos, con la ayuda de los músculos interóseos, es flexionar las articulaciones metacarpo falángicas de forma simultánea mientras se extiende ambas articulaciones inter falángicas de la dígito en el que se inserta.

Los escaladores suelen sufrir las lesiones que se producen en estos músculos, y las más comunes suelen ser el desgarro del músculo lumbrical (3 y 4) y la rotura fibrilar.  Los síntomas que nos alertan de una posible lesión son la pérdida funcional de la capacidad de contracción y  la presencia de dolor intenso.

Los músculos lumbricales del pie son cuatro músculos numerados del 1 al 4. Se sitúan en el espacio delimitado por los tendones del músculo flexor largo del dedo gordo del pie y los tendones de los extensores de los dedos.region-plantar-12-728 Comienzan en los tendones del flexor largo de los dedos, que se encuentra a medio camino entre el talón y los dedos del pie, justo en la parte más alta del arco. Los lumbricales terminan en tendones en el interior de cada uno de los dedos menores. Todos, a excepción del primero, se originan de dos tendones del flexor largo de los dedos. Sus funciones son flexionar la primera falange y extender el resto. Estabilizan el frente del pie mientras estamos de pie y la parte posterior del pie en el momento en que estamos a punto de girar la pierna de atrás hacia adelante al caminar o correr.

Las lesiones asociadas a los lumbricales del pie pueden dar como resultado deformidades de los dedos lo suficientemente graves como para inmovilizarlos, incluso pueden llevar a desequilibrios musculares crónicos que pueden llegar a causar daño permanente en piernas, caderas y espalda.