La cifosis dorsal es una curvatura de la zona media de la espalda que hace que la columna sobresalga hacia atrás, lo cual produce una postura encorvada (joroba).

Los síntomas de la cifosis dorsal son una espina dorsal anormalmente curvada, dolor de espalda, fatiga, dificultad para respirar y rigidez.

Las causas pueden ser derivadas de una enfermedad degenerativa, problemas del desarrollo y traumas:

  • Osteoporosis. Esta enfermedad debilita los huesos (fracturas por compresión).
  • Degeneración de los discos. Los discos circulares actúan como amortiguadores entre las vértebras de la columna vertebral. A medida que envejecemos los discos se secan y se contraen pudiendo empeorar la cifosis.
  • El cáncer y su tratamiento (quimioterapia y radioterápia).
  • Enfermedad de Scheuermann (trastorno hereditario). Consecuencia de un crecimiento rápido antes de la pubertad. La cifosis derivada de este trastorno se puede detener con el uso de un corsé mientras que los huesos están creciendo.corse
  • Defectos de nacimiento. La columna vertebral del bebé no se desarrolla adecuadamente en el útero, dando lugar a la cifosis.

Hay casos en los que se asocia al estado anímico, como por ejemplo una persona que siente tristeza, es depresiva, etc. suele encorvarse hacia adelante como forma de expresar a través de su cuerpo sus sentimientos, y en muchos casos ni tan siquiera la persona es consciente de ello.

El tratamiento a seguir dependerá de la causa o causas, así como los síntomas que se presenten.

Lo importante es acudir al médico en caso de padecer alguno de los síntomas que se describen, y en cada caso, nuestro médico de familia procederá conforme a nuestras necesidades.

No olvidéis mantener una buena higiene postural para prevenir la cifosis dorsal en aquellos casos que no tengan un origen genético, degenerativo o de desarrollo.

La fisioterapia y el ejercicio ocupan un lugar importante en el tratamiento de la cifosis. Un buen programa de ejercicios adaptados puede proporcionar alivio del dolor en muchos casos.

Es importante mantener una postura erguida que contrarreste los efectos de la cifosis, realizar ejercicios con regularidad (natación) y hacer ejercicios de estiramientos diariamente.