El escafoides es uno de los huesos pequeños de la muñeca que se encuentra ubicado en el lado de la muñeca que corresponde con el dedo pulgar.

Se trata de uno de los huesos con mayor probabilidad de fracturarse o romperse.

Es un hueso que se suele fracturar a causa de una caída sobre la mano abierta, de tal modo que el peso recae sobre la palma de la mano.

Los síntomas que presenta una lesión del escafoides son principalmente dolor e inflamación en la base del pulgar. Todas las actividades que conllevan la acción de sujetar o de torsión de la muñeca pueden reproducir el dolor.

El diagnóstico habitualmente es a través de los rayos X, aunque en ocasiones es posible que se lleven a cabo otras pruebas como una resonancia magnética o un escáner.

Su tratamiento depende del lugar dónde se produzca la factura del hueso:

  • Fractura cerca del pulgar. Este tipo de fracturas suelen consolidarse en cuestión de semanas con la protección adecuada.

En este caso, el médico colocará una enyesadura y el tiempo de consolidación variará en función de cada persona. En todo caso, el médico monitorizará la consolidación mediante radiografías periódicas.

  • Fractura cerca del antebrazo. Su consolidación suele ser más complicada debido a que el escafoides no tienen una buena irrigación de sangre.

En algunos casos será necesario el tratamiento quirúrgico, que consiste en clavar el hueso para reconectar los extremos de la fractura, y después inmovilizar.

Existen casos en los que la curación no se produce no con la cirugía. En estos casos se realiza el uso de un injerto de hueso con su aporte vascular que podría tomarse del hueso del antebrazo en el mismo brazo o de la cadera.

Tanto si se requiere de cirugía como si no es necesario, se necesita inmovilizar la zona afectada con yeso o una férula.

La fisioterapia es muy importante para tratar esta fractura tras la inmovilización mediante la rehabilitación, que conlleva:

  • Movilizaciones analíticas de los huesos del carpo, radio y cúbito.
  • Movilizaciones globales de muñeca.
  • Tratamiento de la musculatura y tejidos blandos para corregir las compensaciones del largo periodo de inmovilización.
  • Electroterapia antiinflamatoria: US, láser, magnetoterapia (ayuda a la consolidación ósea), onda corta…
  • Ejercicios de estabilidad y propioceptivos de muñeca.
  • Ejercicios de potenciación de muñeca y de musculatura de miembro superior.

Recuerda que una fractura de escafoides requiere atención médica inmediata para ayudar a asegurar el mejor resultado posible.