Los problemas cervicales dan como resultado molestias en cualquiera de las estructuras del cuello (los músculos, los nervios, los huesos…).

Cuando sentimos dolor en el cuello, podemos incluso tener dificultad para moverlo. Una causa común del dolor cervical es la tensión muscular  generada de nuestras actividades diarias, tales como:

  • Tener una mala postura mientras vemos televisión o leemos.
  • Colocar el monitor de la computadora demasiado alto o demasiado bajo.
  • Dormir en una posición incorrecta.
  • Caídas o accidentes que pueden causar lesiones cervicales graves (fracturas de vértebras, latigazo cervical, lesión de los vasos sanguíneos, parálisis…).

 

Los problemas de origen cervical son los vértigos, mareos y otros problemas cervicales relacionados con problemas degenerativos o mecánicos del segmento cervical alto.

Una de las causas más comunes de vértigos y mareos es el síndrome de la arteria vertebral, que ocasiona desde vértigos posturales, acufenos, cefaleas occipitovervicales e incluso trastornos visuales.

Otra de las causas es el síndrome de Barre-lieu, de causa mecánica, y que afecta al sistema simpático cervical posterior que a demás de cefaleas puede producir otros síntomas como acufenos, vértigos, hipoacusias, etc. Este síndrome se caracteriza porque el paciente solo quiere estar a solas, en silencio y a oscuras.

Otros problemas cervicales son:

La hernia de disco, en la cual un disco intervertebral pierde su forma y presenta un abultamiento, en los casos que molesta es debido a que la hernia presiona o irrita un nervio. Las causas más comunes de este tipo de problemas cervicales son las malas posturas y degeneración de los discos a lo largo de los años.

Los síntomas más comunes son adormecimiento, calambres y falta de fuerza en hombros, brazos y manos a veces acompañados por dolor.

sistema_oseo4La contractura muscular, debida a algún incidente especifico como un accidente o a malas posturas repetidas a lo largo de los años.

Tortícolis, en la cual se presenta una contractura unilateral que impide voltear al lado contrario. Se origina generalmente cuando la columna cervical es inestable, y hace un movimiento brusco y repentino.

Para prevenir este tipo de problemas cervicales hay que intentar hacer movimientos de calentamiento y estiramiento todos los días.

Subluxación vertebral, consiste en la mala posición de una vertebra con otra, reduciendo o impidiendo la comunicación normal del cerebro con resto del cuerpo.

Es originada malas posturas, accidentes, factores químicos como el alcoholismo, droga-dicción; y factores emocionales como el estrés. Los síntomas más comunes son dolor de cuello, cabeza, mareos, nausea, vértigo, además de adormecimiento y calambres en hombros, brazos y manos.

Rectificación cervical o hipo-lordosis, en la cual la curvatura cervical es disminuida, rectificada o hasta invertida. Ocasionada generalmente por accidentes de alto impacto en los cuales hay un movimiento de latigazo. En algunos casos también es provocado por malas posturas.

Esguince cervical, en la cual las fibras de los ligamentos de la zona cervical son distendidas o hasta fracturadas. Se provoca después de un accidente de alto impacto como choques automovilísticos.

 

Para prevenir todo este tipo de problemas lo principal que debemos recordar es cuidar nuestra postura, llevar un estilo de vida saludable con una dieta variada y equilibrada, practicar ejercicio y revisar nuestra espalda con un profesional sin tener que esperar a tener un problema.