La insuficiencia vascular o venosa es la incapacidad que tienen las venas de las extremidades inferiores para hacer llegar la sangre desde éstas hasta el corazón.

Las venas están formadas por unas válvulas que se encargan de empujar la sangre hacia el corazón, al fallar las válvulas que se encuentran en las paredes de las venas, estas pierden su elasticidad y puede producir hinchazón y la circulación se hace más difícil dando lugar a la aparición de la insuficiencia venosa.

La insuficiencia venosa es una enfermedad crónica, muy común y suele afectar mayoritariamente a las personas de la tercera edad, y en especial a las mujeres.

Los factores que favorecen su aparición son:

  • Permanecer de pie durante muchas horas.
  • Consumo anticonceptivos.
  • Factores hereditarios.
  • Sobrepeso.
  • Embarazo.
  • Terapia hormonal sustitutiva.
  • Pie plano.
  • Tabaquismo.
  • Alcohol.
  • Sedentarismo.
  • Factores internos como enfermedades vasculares de origen congénito.
  • Edad avanzada, menopausia.
  • Consumo de alimentos altos en sodio.
  • Exposición prolongada al sol y al calor.
  • Uso de fajas y prendas ajustadas.

El deterioro de las válvulas hace que estas no puedan realizar con eficacia el flujo ascendente de la sangre hacia el corazón y origina una serie de síntomas tales como:

  • Pesadez de piernas.
  • Dolor en las piernas.
  • Inflamación.
  • Cansancio.
  • Dolor en los gemelos.
  • Calambres.
  • Sensación de hormigueo o adormecimiento.
  • Calor.
  • Aparición de arañitas vasculares, varices o venas varicosas.

Para favorecer el retorno venoso y aliviar el dolor que puede causar, se recomienda seguir una serie de consejos que con constancia harán que se aprecien los resultados de la mejoría:

  •  Tomar duchas de agua en sentido ascendente desde los pies hasta la rodilla.
  • Utilizar medias de compresión desde la primera hora de la mañana (prescritas por el médico).
  • Evitar el agua caliente.
  • Realizar masajes ascendentes con geles fríos o cremas.
  • Elevar las piernas por encima de la cabeza, al menos 20 minutos al día.
  • Hacer ejercicios que favorezcan la oxigenación sanguínea.
  • Tomar abundante agua.

Se puede llevara cabo una serie de ejercicios encaminados a mejorar la insuficiencia venosa, y que se pueden realizar en casa:

  • Por la mañana, antes de levantarnos de la cama procederemos a elevar las piernas y realizar movimientos de flexión y extensión de tobillo con ambas piernas. Realizar este ejercicio en dos series de 20 repeticiones.
  • Tras primer ejercicio, con ambas piernas imitaremos el movimiento de pedaleo de bicicleta hacia adelante y hacia atrás, durante 3 minutos de cada lado.
  • Nos colocamos de pie y ponemos los pies de punta y bajamos los talones. Como si nos pusiéramos de puntillas y volvemos de nuevo a la posición inicial. Se hacen tres series de 10 repeticiones.
  • Caminar durante 20 minutos diarios.
  • Realizar ejercicios de Pilates para fortalecer las piernas.