Fisioterapia

Drenaje linfático manual

Es una técnica especial de masaje que consiste en la realización de una serie protocolizada de maniobras manuales muy suaves, indoloras y rítmicas que basadas en un profundo estudio de la anatomía y fisiología del sistema linfático se realizan con el fin de drenar o desplazar la linfa que por cualquier causa patológica se encuentra estancada ( edema ) a territorios linfáticos sanos para su evacuación normal hacia el torrente venoso.

No se utilizan aceites ni cremas de masaje pues nos interesa que los movimientos de las manos se transmitan directamente a la piel. Es muy característico de este tratamiento el que la paciente note un aumento de la diuresis ya que al fin y al cabo se está drenando más líquido al torrente sanguíneo y este lo elimina por el riñon.

Hay que recordar beber mucha agua, ya que es uno de los principales factores que ayuda en el lavado de toxinas. Importante también la realización de ejercicio físico suave para ayudar al proceso de drenaje siendo los más importantes el caminar y la natación o gimnasia acuática.

INDICACIONES

Edemas: por embarazo ( prevención de estrías, descarga de piernas, dolor de pezones), post-cirugia (p.e. en los edemas de brazo tras extirpación mamaria), post-traumáticos (luxaciones, distensiones musculares, roturas fibrilares, esguinces), etc.

Piernas Cansadas: causadas por una retención de líquidos en las mismas por causas laborables, nutricionales, genéticos, viajes en avión, etc.

Varices

Hematomas

Linfedema congénito o adquirido

Ulceras vasculares y por presión

Acné

Estrés

CONTRAINDICACIONES

Absolutas: Cancer                                    Relativas: Cancer tratado.

                  Infecciones agudas                                  Inflamaciones crónicas

                  Trombosis, flebitis, tromboflebitis          Hipotensión arterial

                  Descompensación cardiaca                      Insuficiencia renal crónica

                  Varices tortuosas y con relieve   

¿Cuánto dura cada sesión? Cada sesión suele durar entre 50-60 minutos aunque depende de la patología y estado de la persona a tratar.

¿Cuántas sesiones? Depende del problema, en el caso de retención de líquidos puntual basta con 1-3 sesiones, pero en el caso por ejemplo de linfedemas congénitos o adquiridos son necesarias entre 3 y 6 drenajes linfáticos como base pero en general necesitaran hacerse estos masajes con regularidad. Las sesiones se suelen realizar 2 veces por semana para empezar y en función de los resultados se irán espaciando las sesiones a 1 vez por semana, cada 15 días, 1 vez al mes.

Duración del efecto: Es muy variable en función de la tendencia a retener líquidos de cada persona. Esta tendencia depende de las características de cada individuo así como de sus hábitos de vida.

Kinesiotapping

El Vendaje Neuromuscular (VNM) o kinesiotaping se utiliza para solucionar problemas y dolores musculoesqueléticos sin restringir los movimientos.

La técnica consiste en la aplicación de cintas adhesivas elásticas especiales sobre la zona afectada con el objetivo de no limitar el movimiento y eliminar dolores o problemas musculares. Usamos los VNM en numerosas patologías desde dolores de espalda hasta dolores menstruales. Las principales funciones de este tipo de vendaje son: sujeción de músculos ( estabilidad muscular y articular), reducción de inflamación y mejora de la circulación, aliviar el dolor y corregir problemas articulares.

De este modo se produce una recuperación más temprana del deportista y puede incorporarse antes a los entrenamientos, de aquí que últimamente podamos ver a varios deportistas valiéndose de esta técnica de fisioterapia.

Masaje deportivo

El masaje deportivo es una técnica manual que tiene como finalidad mejorar tu rendimiento y estado físico. Se puede emplear tanto como preparación previa al entrenamiento o competición, como para estirar y relajar la musculatura después de realizar el entrenamiento. Además, se diferencia del resto de masajes porque va orientado a beneficiar a los músculos específicos que se hayan sometido o vayan a someterse a una carga de entrenamiento, siendo los beneficios: prevenir lesiones, aliviar el dolor, estirar y relajar tus músculos mejorando su elasticidad, estimular la circulación sanguínea y relajar tu mente destensando los músculos.

El masaje clásico terapéutico constituye la principal base de todos los demás masajes.

Éste tiene la finalidad de actuar sobre el aparato locomotor (músculos, tendones, cápsulas sinoviales, periostio, huesos)   la   piel y  los  tejidos  conjuntivos y es particularmente eficaz a la hora de curar los síntomas del estrés, el insomnio, las depresiones y las enfermedades del aparato circulatorio, dolores musculares, de las articulaciones, del reuma entre otros.

Es importante señalar que el masaje terapéutico no sólo actúa sobre la parte física del ser humano, sino también tiene una gran influencia sobre la psíquica. Puede ser un medio para el autoconocimiento que nos demuestra que podemos sentimos mejor y estar más relajados y que el movimiento no tiene por qué causamos dolor.

Movilización Neuromeníngea

El sistema musculoesquelético está en contacto con el sistema nervioso por lo que la biomecánica de ambas estructuras está relacionada, así la afectación en la biomecánica de una puede afectar la biomecánica de su estructura vecina.

Un ejemplo de esto es el caso de la epicondilitis o codo de tenista, esta afectación puede alterar la estática del nervio mediano, pudiendo generar la clínica típica de la neuralgia o afectación neurológica del nervio mediano.

La movilidad de las estructuras del sistema nervioso va a depender de tres factores:

1.Situación del nervio dentro de la articulación que atraviesa.

2.Distancia entre los extremos del sistema nervioso, el sistema nervioso es una estructura visco elástica en la que se reparten las fuerzas, así si las estructuras están más distanciadas la movilidad del sistema nervioso va a estar reducida como consecuencia del aumento general de tensión.

3.Movimiento de la superficie de contacto mecánica, si las estructuras vecinas están en determinada posición o contracturazas van a limitar el espacio para las estructuras nerviosas, va a generar una situación de cierre, por el contrario otras posturas o determinadas situaciones van a aumentar el espacio disponible para el sistema nervioso generando una situación de apertura.

La técnica de movilización neuromeníngea o neurodinámia busca devolver a las estructuras nerviosas su movilidad y su situación anatómica normal. Para ello las técnicas se basan en imprimir movimientos a las estructuras musculares y óseas que a su vez van a movilizar el sistema nervioso. También se utilizan técnicas en las que se utiliza la tensión del sistema nervioso como medio terapéutico.

Fibrólisis instrumental o ganchos

La fibrólisis instrumental miofascial o ganchos es un método de tratamiento de las algias mecánicas del aparato locomotor por la destrucción de adherencias y corpúsculos irritativos inter-aponeuróicos o mio-aponeuróticos mediante unos “ganchos” aplicados sobre la piel.
La aponeurosis es un tejido similar al tendón pero con forma plana que sirve para unir las diferentes estructuras del cuerpo. Es el tejido que nos da estabilidad y forma a nuestro cuerpo. Por tanto, esas adherencias las encontramos en este tejido o en la unión de éste con los diferentes planos musculares.
Esta técnica de realiza mediante una serie de ganchos de diferentes tamaños para adaptarnos a la estructura sobre la que se quiera incidir. A pesar del aspecto agresivo de los ganchos son totalmente tolerables por el paciente.

 

Entre los diferentes efectos de la técnica destacamos:
-Efecto mecánico: eliminación de esas adherencias que limitan el movimiento entre las estructuras y planos de deslizamiento, producidas por depósitos úricos o cálcicos localizados preferentemente allí donde existen estancamientos venosos o alrededor de las articulaciones. Así permitimos aumentar el movimiento de los diferentes planos musculares y normalizar el movimiento.
-Efecto circulatorio: aumenta la circulación local como linfática, ayudando a la eliminación de toxinas y sustancias de desecho (por ejemplo tras un hematoma por un esguince).
– Efecto reflejo: inhibiendo los receptores de solor y estimulando las terminaciones libres de la piel.
– Efecto metabólico: sobretodo en las adherencias al alterarse la estructura del tejido conjuntivo.
Esta técnica se dio a conocer por el gran éxito que obtuvo en el tratamiento de la neuralgia de Arnold y la fascitis plantar, pero sus beneficios no acaban ahí.

Podemos utilizarla en cualquier problema mecánico en el que no haya un buen deslizamiento entre los distintos planos muculares (tendinitis, túnel carpiano, esguinces, periostitis, pubalgias, contracturas…), a nivel vascular (problemas de retorno venoso de miembros inferiores, síndrome compartimental…) y problemas neurológicos consecutivos a una irritación mecánica del nervio (atrapamientos nerviosos).