Acupuntura

¿Qué es la Acupuntura?

La acupuntura es una técnica de la Medicina Tradicional China. El término significa “punción con agujas”, y el uso de esta terapia se inició al menos hace 5000 años. 

¿Cómo funciona?

Siguiendo el fundamento de la Medicina Tradicional China, existe una energía vital que circula de una manera constante por el cuerpo humano, tanto por la superficie corporal como por los órganos internos trazando unas trayectorias definidas de movimientos llamadas meridianos.

 Cada meridiano se diferencia por el nombre de la víscera que le corresponde y se refleja por una serie de puntos de la superficie corporal, por los cuales circula dicha energía como un único río para alimentar e irrigar los tejidos que contiene. Cuando el hombre se enferma, es porque hay un desajuste energético en su cuerpo, que puede haber sido estimulado por agentes externos como por ejemplo, el frío, el calor, la humedad… o por agentes del propio individuo como los trastornos hereditarios o congénitos. De esta forma con la Acupuntura se determina un diagnóstico y se aplica la técnica terapeútica necesaria para cada enfermedad o trastorno y además, también sirve para aplicar técnicas preventivas en determinadas enfermedades, mediante la punción o estimulación de ciertos puntos energéticos del cuerpo humano por diferentes tipos de agujas finísimas que no provocan dolor.

¿Qué técnicas son susceptibles de tratamiento con Acupuntura?

La Acupuntura puede tratar numerosas patologías, en general puede tratar todo tipo de enfermedades que causen dolor. En diciembre de 1979, la Organización Mundial de la Salud publicó la siguiente lista de enfermedades como INDICACIONES de la Acupuntura:

   Enfermedades Músculo-Esqueléticas (periartritis escápulohumeral, codo de tenista, ciáticas, lumbagos, dorsalgias, tortícolis, síndrome del latigazo cervical (lesión en accidentes de tráfico),…)

   Enfermedades Neurológicas (cefaleas, neuralgia intercostal,…)

   Enfermedades Gastrointestinales (estreñimiento, diarrea,…)

   Enfermedades Respiratorias (sinusitis aguda,…)

   Desordenes Psicosomáticos (fatiga, stress, ansiedad, depresión,…)

Cabe destacar que los tratamientos de Acupuntura son compatibles con cualquier tipo de medicación que el paciente este tomando, ya que la Acupuntura es una técnica totalmente natural, en la que no median fármacos ni productos químicos. Esto es especialmente importante cuando se trata de pacientes mayores o alérgicos a algún medicamento

Auriculoterapia

La auriculoterapia es una rama de la acupuntura  que se utiliza como diagnóstico y tratamiento de patologías a través de los puntos reflexógenos de la oreja. Consiste en la estimulación de terminaciones nerviosas que se encuentran en el oído y que conectan con el resto del cuerpo. Así, obtendremos a distancia efectos reflejos que se traducen en una mejoría o desaparición de las molestias que aqueja el enfermo.

Está basada en la idea de la representación de un feto dentro del útero materno en una posición de cabeza, con la región del cuello hacia abajo y la región glútea hacia arriba.

Cuando en nuestro cuerpo se producen cambios patológicos tanto en órganos como en cualquier otra parte del cuerpo, ciertas manifestaciones suelen aparecer en varias porciones de la oreja. Estas manifestaciones pueden aparecer como dolor, mayor conducción de la corriente bioenergética (corrientes energéticas que corren libremente por nuestro cuerpo), cambios morfológicos o de coloración, etc. Esta alteración del punto es la que permite la práctica de la auriculoterapia. 

Para el tratamiento de auriculoterapia se diagnostican primero dichos puntos reactivos, estimulándolos primero manualmente y, posteriormente, colocando imanes, agujas, semillas, balines, perlas magnéticas y/o tachuelas en la oreja que se encargarán de potenciar y mantener de forma semipermanente el efecto de la acupuntura. 

A través de esta técnica podemos tratar tanto patologías agudas como crónicas y tiene resultados rápidos. Tiene múltiples indicaciones y muy variadas, pudiendo utilizarse en cualquier tipo de dolor (ciáticas, cervicalgias, cefaleas, epicondilitis, neuralgias, etc.), en trastornos funcionales y orgánicos (dismenorrea, estreñimiento, asma, hipertensión arterial, alergias, vértigos, etc.), así como en patologías psíquicas (ansiedad, depresión, insomnio o hábitos tóxicos).

El tratamiento tiene una alta eficacia y la ventaja de ser indoloro.