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La ingle es una zona de la cadera que se encuentra entre el estómago y el muslo, y en ella encontramos cinco músculos que nos permiten mover la pierna: el aductor corto, el aductor largo, el aductor mayor, el músculo recto interno y el pectíneo.

Una de las lesiones más comunes de esta zona y que forma parte de las lesiones deportivas más comunes es la distensión inguinal o tirón en la ingle, que se da como consecuencia de un alargamiento o desgarro en alguna de las estructuras (tendones y ligamentos) de los músculos de la pelvis. Suele afectar a la zona en la que se unen el músculo y el tendón.

La distensión inguinal causa un dolor agudo y repentino en la zona de la ingle que más tarde se convierte en un dolor sordo. Entre otros, puede aparecer hinchazón y sensibilidad en la zona afectada.

En caso de padecer una distensión inguinal debemos acudir a nuestro médico para que evalúe los síntomas y realice una exploración física del área inguinal, y en caso necesario nos realizará otras pruebas como radiografías o ecografías.

Su tratamiento debe ser llevado a cabo por un profesional especializado en medicina deportiva, o bien por un fisioterapeuta.

Hay que tener en cuenta que cuanto antes se trate la lesión más probabilidades tendremos de evitar posibles complicaciones o que la distensión acabe siendo cónica.

Si tras evaluarnos, el médico y/o fisioterapeuta nos indica que padecemos una distensión inguinal, debemos en primer lugar guardar reposo y posteriormente y de manera evolutiva iremos reintroduciendo el movimiento para no perder fuerza muscular. Ellos determinarán qué músculos están dañados y cuál es el alcance del daño.

El fisioterapeuta nos enseñará una serie de ejercicios preventivos encaminados a aumentar la capacidad de movimiento del músculo dañado para fortalecerlo.

La realización de masajes, aplicación de ultrasonidos o inyecciones son otras de las técnicas que el fisioterapeuta puede emplear para mejorar la distensión inguinal.

Es importante que no se vuelva a realizar actividad física hasta que la distensión o desgarro haya cicatrizado y podamos mover la cadera sin sentir ningún tipo de dolor.

Lo más importante para prevenir este tipo de afección es realizar ejercicios de calentamiento antes de la actividad física y de relajación después de cada actividad. Realizar ejercicios de fortalecimiento para evitar que la lesión reaparezca. Hacer los ejercicios indicados por el médico o fisioterapeuta. Y evitar hacer ejercicio demasiado rápido tras la lesión, ya que esto puede aumentar las posibilidades de sufrir daños a largo plazo.

May 22

La Bursitis

La bursitis es una afección que produce hinchazón alrededor de los músculos y los huesos. Provoca que la bursa se inflame, y de ahí que se padezca bursitis. La bursa es un pequeño saco lleno de líquido que actúa como una almohadilla entre un hueso y otras partes móviles del cuerpo, como los músculos, los tendones o la piel.

La bursitis surge como consecuencia del uso excesivo de una articulación, una sobrecarga  o por una lesión directa.

Aunque también puede ser causada por un traumatismo, artritis reumatoide, la gota o infecciones.

La bursitis comúnmente se presenta en el hombro, la rodilla, el codo y la cadera. Otras áreas que pueden verse afectadas abarcan el tendón de Aquiles y el pie.

 

Las personas más propensas a ella son los atletas, los músicos, los jardineros, los carpinteros,…, que realizan movimientos repetitivos, y se hace más frecuente en las personas de edad avanzada.

Los síntomas de la bursitis pueden incluir:

  • Sensibilidad y dolor articular cuando se presiona alrededor de la articulación.
  • Rigidez y dolor cuando se mueve la articulación afectada.
  • Hinchazón, calor o enrojecimiento sobre la articulación.
  • Dolor mientras hay movimiento y cuando descansa.
  • Dolor en áreas cercanas a la zona afectada.

El tratamiento de la bursitis tiene como objetivo sanar la bursa  que se encuentra inflamada y reducir el dolor y la inflamación. Esto se puede conseguir con reposo, inmovilización con un vendaje apropiado, elevación del área afectada, anti-inflamatorios, la aplicación de hielo de 3 a 4 veces al día durante los primeros 2 o 3 días, etc. El tratamiento dependerá de la zona que este afectada.

En algunos casos puede aliviar el dolor no acostarse sobre el lado afectado, no estar de pie durante largos períodos, pararse sobre una superficie suave y acolchada, colocar una almohada entre las rodillas cuando se esté acostado de lado…

La fisioterapia es un tratamiento eficaz para ayudarnos a aliviar el dolor derivado de la bursitis.

En caso de padecerla debemos ir a nuestro médico, que mirará el historial médico y realizará un examen físico. Si lo cree necesario, mandará unas pruebas que pueden incluir:

  • Extracción de líquido de la bursa.
  • Cultivo de líquido.
  • Resonancia magnética.

Se puede prevenir su aparición teniendo en cuenta una serie de pautas como:

  • Hacer calentamiento o estiramiento antes del ejercicio.
  • Realizar ejercicios que fortalezcan los músculos que rodean la articulación.
  • Hacer pausas frecuentes al realizar tareas repetitivas.
  • Proteger la articulación afectada con almohadillas (rodilleras o coderas).
  • Evitar en la medida de lo posible la realización de tareas repetitivas.
  • Mantener una buena postura.
  • Comenzar poco a poco las actividades o ejercicios nuevos.

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Comentarios desactivados en El Lupus, una enfermedad autoinmune

El lupus es una enfermedad autoinmune en la que sistema inmunitario se afecta y ataca a las células y tejidos sanos. Como consecuencia se puede sufrir daños en varias partes del cuerpo, desde las articulaciones, la piel, los riñones, el corazón, los pulmones, los vasos sanguíneos, hasta el cerebro.

Es una enfermedad que afecta principalmente a mujeres, y las posibles causas de su aparición no se desconocen aunque al parecer el componente genético juega un papel importante.

Existen diferentes tipos de lupus:

  • Lupus eritematoso sistémico. Es el más común y puede llegar a afectar a varias partes del cuerpo al mismo tiempo.
  • Lupus discoide. Suele provocar un sarpullido en la piel de carácter permanente.
  • Lupus cutáneo subagudo. Este tipo de lupus provoca ampollas tras la exposición al sol.
  • Lupus medicamentoso. Se origina con la toma de ciertos medicamentos, y normalmente suele desaparecer cuando se elimina su ingesta.
  • Lupus neonatal. Es muy poco común y afecta a los bebes recién nacidos.

Los síntomas que produce esta afección suelen ser:

  • Dolor o hinchazón en las articulaciones.
  • Dolor muscular.
  • Picos de fiebre inexplicables.
  • Manchas rojas bien definidas en la piel.
  • Dolor en el pecho al respirar profundamente.
  • Pérdida de cabello.
  • Dedos de las manos y/o pies pálidos, enrojecidos o incluso de color púrpura.
  • Sensibilidad al sol.
  • Hinchazón en las piernas o alrededor de los ojos.
  • Úlceras en la boca.
  • Glándulas inflamadas.
  • Cansancio extremo.

Los síntomas pueden variar su intensidad, apareciendo o desapareciendo, es lo que se denomina como brotes de la enfermedad.

Su diagnóstico suele ser confuso debido a que muchos de sus síntomas pueden confundirse con otro tipo de patologías. Por lo general, el médico de familia y el especialista determinarán si se padece esta dolencia en base al historial médico, realizando un examen completo y una analítica de sangre, mediante una biopsia de piel y de riñón…

El lupus es una enfermedad que no tiene cura, pero el médico nos puede ayudar mejorar sus síntomas a través de medicación y nosotros mismos mediante cambios en nuestro estilo de vida.

Es importante mantener una buena coordinación con nuestro médico para que el plan a llevar a cabo sea satisfactorio. En caso de ser necesario y si aparecen nuevos síntomas, informaremos a nuestro médico para modificar el tratamiento a seguir.

Aunque el tratamiento no cura la enfermedad, si nos puede ayudar a:

  • Evitar o reducir brotes.
  • Tratar los síntomas cuando aparezcan.
  • Reducir posibles daños a órganos.
  • Reducir la inflamación y el dolor.
  • Ayudar al sistema inmunitario.
  • Reducir o prevenir el daño a las articulaciones.
  • Equilibrar las hormonas.

El tratamiento con Fisioterapia está demostrado que es muy efectivo para mejorar los síntomas del lupus.

Con la ayuda de un buen fisioterapeuta podemos lograr reducir el dolor, el edema y la inflamación en los episodios de brote de la enfermedad mejorando la calidad de vida de la persona afectada.

Con la utilización de unas técnicas adecuadas a cada paciente, se consigue aliviar el dolor y minimizar el resto de síntomas.

Tratamientos como la cinesiterapia, la fisioterapia respiratoria, estiramientos, ultrasonidos, termoterapia, etc., ayudan a mejorar en gran medida la vida de los pacientes que se ven afectados por esta enfermedad.

La Plagiocefalia  es una deformidad craneal que consiste en un aplanamiento unilateral y una alteración del crecimiento de la cabeza del bebé que se desarrolla durante los primeros 6 meses de vida.  Los bebes son propensos a sufrir este tipo de alteración debido a que su cráneo es muy moldeable y sus fontanelas no están selladas aún.

Las causas más comunes por las cuales aparece se deben a:

  • la deformación sufrida por el cráneo durante el parto.
  • El feto estuvo encajado en el canal pélvico varias semanas antes del parto.
  • El bebé pasa demasiado tiempo en la misma posición.
  • El bebé tiene preferencia en el posicionamiento de la cabeza.
  • Una disminución del espacio intrauterino.
  • La posición supina es prolongada durante el sueño.
  • El bebé mantiene una posición fija.

Pero principalmente el problema radica en la deformación sufrida por el cráneo del bebé durante el parto.

La deformación craneal en estos casos se considera normal y en la mayoría de los casos los bebes que la sufren se recuperan en pocas semanas. En otros casos, parte de la deformación no se recupera pudiendo quedar algunos huesos de la parte baja del cráneo desencajados.

Nos podemos encontrar con dos tipos de Plagiocefalia:

  • Plagiocefalia sinostósica o craneosinostosis. Se da una osificación o cierre precoz de una o más suturas del cráneo produciendo una alteración del crecimiento óseo de dichas suturas. Afecta a nivel anatómico y funcional y su tratamiento es quirúrgico.
  • Plagiocefalia posicional o deformante. Se da una compresión de una o más suturas del cráneo a nivel posterior o anterior, y su tratamiento es fisioterapéutico.

Para evitar en cierta medida la aparición de deformidades por el exceso de la presión mantenida, es aconsejable variar las posiciones del bebé.

Portear al bebe puede ser útil como medida de prevención ya que nos da la oportunidad de variar el posicionamiento del bebe.

La fisioterapia puede llegar a resultar muy efectiva en el tratamiento de la Plagiocefalia posicional ya que puede llegar a mejorar la flexibilidad de las suturas comprimidas, corregir las deformaciones craneales y normalizar el tono muscular (especialmente a  nivel cervical).

En todos los casos, el fisioterapeuta realizará una evaluación previa del bebé mediante una exploración en busca de alguna deformación o asimetría craneal.

Se miden y evalúan las amplitudes articulares, la fuerza muscular, el tono muscular, la integridad neurológica, el desarrollo motor y la movilidad cervical.

Si hay sospecha de Plagiocefalia, se realizan unos estudios de Rayos X.

No es tan grave como puede parecer en un principio, pero si no se trata a tiempo puede ocasionar graves trastornos. De hecho puede corregirse en muchos de casos si se actúa a tiempo y se previene:

  • Utilizando juguetes con luces y sonidos que hagan cambiar la posición del bebé.
  • Colocando al bebé unos 15 minutos en posición decúbito prono con constante supervisión (tendido boca abajo y la cabeza de lado).
  • Realizando movilizaciones cervicales.
  • Utilizando masoterapia.
  • Alternando las posiciones durante el sueño.
  • Inhibiendo la musculatura occipital.
  • Realizando liberación miofascial del ECOM.
  • Realizando modelado frontal.
  • Liberando solapamientos en caso de haberlos.
  • Realizando ejercicios terapéuticos.

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Comentarios desactivados en EPOC, Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es una enfermedad pulmonar común. La EPOC causa dificultad para respirar.

Esta enfermedad pulmonar causa dificultad para respirar. Se da principalmente en personas expuestas al humo del tabaco, bien de forma activa o pasiva. Suele ser más común en hombres.

Puede aparecer de dos formas:

  • Bronquitis crónica. Se presenta como una tos persistente con moco o esputo debido a la secreción excesiva de mucosidad.
  • Enfisema. Es un ensanchamiento de los alveolos y la destrucción de sus paredes.

Las dos formas suelen presentarse de manera simultánea.

La causa principal de la EPOC es el tabaquismo, y la exposición al humo del tabaco. Otros factores de riesgo son:

  • Exposición a ciertos gases.
  • Exposición a altas cantidades de contaminación.
  • Uso frecuente de fuego para cocinar sin la adecuada ventilación.

Los síntomas que puede presentar son:

  • Tos con o sin flema, más frecuente en la mañana.
  • Fatiga.
  • Resfriados de pecho, el esputo que produce suele ser amarillo o verde debido a la presencia de pus.
  • Dificultad respiratoria, sensación de ahogo.
  • Dificultad para tomar aire.
  • Respiración sibilante.
  • Perdida de peso.
  • Piernas hinchadas.

La dificultad respiratoria es en parte reversible si se usan fármacos broncodilatadores.

Su diagnóstico suele realizarse mediante una exploración física por parte del médico. En caso de que se estime oportuno se realizan radiografías de tórax.

En otros casos, se utiliza una prueba con un aparato denominado espirómetro que mide el volumen respiratorio máximo por segundo y otros flujos y volúmenes respiratorios. Con esta prueba se puede demostrar la obstrucción o reducción del flujo de aire que presenta una persona que tenga la enfermedad. Es un método rápido e indoloro.

La EPOC no tiene cura, pero hay medidas que se pueden tomar para aliviar sus síntomas e impedir que estos empeoren:

  • Si se es fumador, hay que dejar el tabaco ya que es la mejor forma de reducir el daño pulmonar.
  • Hay ciertos medicamentos que se utilizan para tratar la EPOC como:
  • Funcionan como broncodilatadores que alivian de manera rápida y ayudan a abrir las vías respiratorias.
  • Anti-inflamatorios para reducir la hinchazón en las vías respiratorias.
  • Antibióticos.

En casos de mayor gravedad:

  • Esteroides por vía oral o intravenosa.
  • Broncodilatadores a través de un nebulizador.
  • Oxigenoterapia.
  • SiPAP o sonda endotraqueal. Consiste en la colocación de un tubo en la tráquea introducido por la boca o por la nariz para establecer una comunicación segura entre la vía aérea y el exterior.

Cuando una persona sufre de EPOC es más propensa a sufrir infecciones, y en estos casos el médico puede recetar antibióticos para evitar que empeore.

Para realizar una vida lo más normal posible y convivir con esta dolencia y evitar que empeore se pueden tomar unos hábitos saludables como:

  • Dejar de fumar y asegurarse de que el ambiente de casa es saludable y que nadie fume en ella.
  • Antes de realizar cualquier tipo de ejercicio es necesario consultar con nuestro médico.
  • Evitar temperaturas extremas como el aire muy frío o muy caliente.
  • Mantener una dieta sana y equilibrada que incluya pescado, carne de aves o carne magra de res, frutas y verduras.

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Comentarios desactivados en Ejercicios para mejorar la Insuficiencia Venosa

La insuficiencia vascular o venosa es la incapacidad que tienen las venas de las extremidades inferiores para hacer llegar la sangre desde éstas hasta el corazón.

Las venas están formadas por unas válvulas que se encargan de empujar la sangre hacia el corazón, al fallar las válvulas que se encuentran en las paredes de las venas, estas pierden su elasticidad y puede producir hinchazón y la circulación se hace más difícil dando lugar a la aparición de la insuficiencia venosa.

La insuficiencia venosa es una enfermedad crónica, muy común y suele afectar mayoritariamente a las personas de la tercera edad, y en especial a las mujeres.

Los factores que favorecen su aparición son:

  • Permanecer de pie durante muchas horas.
  • Consumo anticonceptivos.
  • Factores hereditarios.
  • Sobrepeso.
  • Embarazo.
  • Terapia hormonal sustitutiva.
  • Pie plano.
  • Tabaquismo.
  • Alcohol.
  • Sedentarismo.
  • Factores internos como enfermedades vasculares de origen congénito.
  • Edad avanzada, menopausia.
  • Consumo de alimentos altos en sodio.
  • Exposición prolongada al sol y al calor.
  • Uso de fajas y prendas ajustadas.

El deterioro de las válvulas hace que estas no puedan realizar con eficacia el flujo ascendente de la sangre hacia el corazón y origina una serie de síntomas tales como:

  • Pesadez de piernas.
  • Dolor en las piernas.
  • Inflamación.
  • Cansancio.
  • Dolor en los gemelos.
  • Calambres.
  • Sensación de hormigueo o adormecimiento.
  • Calor.
  • Aparición de arañitas vasculares, varices o venas varicosas.

Para favorecer el retorno venoso y aliviar el dolor que puede causar, se recomienda seguir una serie de consejos que con constancia harán que se aprecien los resultados de la mejoría:

  •  Tomar duchas de agua en sentido ascendente desde los pies hasta la rodilla.
  • Utilizar medias de compresión desde la primera hora de la mañana (prescritas por el médico).
  • Evitar el agua caliente.
  • Realizar masajes ascendentes con geles fríos o cremas.
  • Elevar las piernas por encima de la cabeza, al menos 20 minutos al día.
  • Hacer ejercicios que favorezcan la oxigenación sanguínea.
  • Tomar abundante agua.

Se puede llevara cabo una serie de ejercicios encaminados a mejorar la insuficiencia venosa, y que se pueden realizar en casa:

  • Por la mañana, antes de levantarnos de la cama procederemos a elevar las piernas y realizar movimientos de flexión y extensión de tobillo con ambas piernas. Realizar este ejercicio en dos series de 20 repeticiones.
  • Tras primer ejercicio, con ambas piernas imitaremos el movimiento de pedaleo de bicicleta hacia adelante y hacia atrás, durante 3 minutos de cada lado.
  • Nos colocamos de pie y ponemos los pies de punta y bajamos los talones. Como si nos pusiéramos de puntillas y volvemos de nuevo a la posición inicial. Se hacen tres series de 10 repeticiones.
  • Caminar durante 20 minutos diarios.
  • Realizar ejercicios de Pilates para fortalecer las piernas.

 

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Comentarios desactivados en El dedo en gatillo o en resorte

El dedo en gatillo o en resorte aparece cuando un dedo de la mano se queda atascado en una posición arqueada, como si estuviera apretando el gatillo de una pistola.

Es una condición que afecta a los tendones de los dedos de la mano y que limita el movimiento del dedo afectado.

Como sabemos los tendones conectan los músculos a los huesos, produciendo el movimiento.

Los tendones que mueven el dedo van a través de un túnel conforme se dobla el dedo y en el caso de que este túnel se inflame, se produce una protuberancia o hinchazón y el tendón no puede deslizarse a través del túnel. Si esto ocurre el tendón puede atorarse cuando uno trata de enderezar el dedo y provocar el dedo en gatillo.

Hay casos en los que el dedo se desatasca y vuelve a su posición normal y otros casos en los que el dedo no se puede enderezar y se necesita cirugía para corregirlo.

Los síntomas más comunes que se dan ante esta dolencia son:

  • Dedo rígido o bloqueado en una posición arqueada.
  • Dolor al doblar y enderezar el dedo.
  • Sintomatología empeora en la mañana.
  • Protuberancia o hinchazón sensible en la palma de la mano, en la base del dedo.
  • Inflamación.
  • Presión o parálisis de las articulaciones del dedo.

Es una dolencia que puede afectar a cualquier edad, pero es más común en personas mayores de 45 años y afecta especialmente a las mujeres.

Hay factores de riesgo que pueden favorecer su aparición como la diabetes, artritis reumatoide o la gota, la realización de una actividad que requiera el agarre repetitivo o continuo de las manos.

Su diagnóstico es sencillo, se realiza un examen físico y no requiere pruebas radiográficas  ni de laboratorio.

El tratamiento debe ser previamente valorado y recomendado por un especialista.

La fisioterapia en este caso es primordial para disminuir los síntomas dolor y recuperar la posición normal del dedo afectado.

El tratamiento habitual para estos casos se basa en:

  • Terapia anti-inflamatoria y analgésica (crioterapia, baños de contraste, ultrasonidos, láser…).
  • Movilizaciones pasivas y activas (posteriormente).
  • Maniobras articulares.
  • Electroterapia…

En ocasiones puede ser necesario el uso de una férula de dedos en posición neutra, para mantener el dedo en reposo. Para reducir el dolor se puede recurrir al uso de antiinflamatorios o incluso infiltraciones con corticoesteroides en la vaina del tendón para reducir el dolor y la inflamación (siempre bajo prescripción facultativa).

Hay casos en los que es necesaria la cirugía, y el tratamiento fisioterapéutico aquí es muy importante para lograr una adecuada y completa rehabilitación del dedo afectado.

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Comentarios desactivados en La Enfermedad de Sever

La Enfermedad de Sever o epifisitis del calcáneo es un problema óseo doloroso que se produce por la inflamación del cartílago de crecimiento del talón.

Es una enfermedad que se caracteriza por un dolor en la zona del talón y se da en los niños y niñas en edad de crecimiento.

El dolor es consecuencia de que las estructuras del niño/a están creciendo, pero a veces los huesos crecen más rápido que los tendones, lo que provoca que estos junto a los músculos se tensen, y provoquen la inflamación del cartílago.

Suele presentarse en niños/as que son físicamente activos y que practican deportes como correr y saltar, atletismo, baloncesto, fútbol y gimnasia. Se da especialmente durante el estirón de la adolescencia, y hay mayor probabilidad de padecerla si se padece de pie pronado , pie plano o cavo, discrepancia en la longitud de las o sobrepeso u obesidad.enfermedad-de-sever localización

Los síntomas principales para saber detectarla son:

  • Dolor en la parte posterior o inferior del talón, que aumenta después de la práctica de actividades físicas o de una larga marcha.
  • Hinchazón y enrojecimiento del talón.
  • Posible cojera.
  • Caminar con punta del pie, ya que así disminuye el dolor.
  • Dificultad para caminar, correr, saltar o participar en actividades.
  • Dolor al apretar los lados del talón.
  • Molestias o rigidez en los pies al despertarse.

Estos síntomas suelen empeorar al realizar una actividad o después de ella, y suelen mejorar con el reposo.

En estos casos, son los médicos los que pueden diagnosticar la enfermedad de Sever, y para confirmar el diagnóstico  lo más probable es que el médico realice una serie de preguntas para estudiar la procedencia del dolor, y si fuera necesario se realizarán pruebas como la radiografía u otra exploración complementaria para ver el estado del hueso o de las partes blandas.sever

La finalidad del tratamiento de esta afección es la desaparición del dolor. Para ello se deberá reducir o interrumpir toda actividad que ocasione impacto en el talón, y hacer un poco de reposo.

También es posible que el médico aconseje realizar ejercicios con los pies y las piernas que ayuden a fortalecer y estirar los músculos y tendones.

En estos casos puede resultar de gran ayuda la visita a un fisioterapeuta.

Si el dolor es severo, se procederá a la inmovilización de pie y tobillo para promover la curación.

Es una enfermedad con buen pronóstico ya que si se llevan a cabo todas las pautas de tratamiento, el dolor desaparecerá en un plazo de 2 a 3 meses.  El riesgo de recurrencia desaparece por sí solo cuando se completa el crecimiento del pie y el cartílago de crecimiento se ha fusionado con el resto del hueso del talón (alrededor de los 15 años de edad).

La forma de prevenir la enfermedad de Sever es siguiendo una serie de consejos:

  • Evitar la obesidad.
  • Comprar zapatos adecuados y de buena calidad.
  • Evitar actividades que no sean acordes a la edad.
  • Ante cualquier molestia llevarlo a los profesionales adecuados.

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El codo de niñera o dislocación de la cabeza del radio, es una afección muy común en niños pequeños  y que se produce cuando la cabeza del radio (hueso que se encuentra en el codo) sale de su posición normal.  Usualmente afecta a niños y niñas de entre 1 y 5 años de edad. No suele presentarse en niños de más de 5 años porque las articulaciones y estructuras circundantes del niño o niña son más fuertes, solo en algunos casos la lesión puede ocurrir en niños o niñas mayores o en adultos pero como consecuencia de una fractura del antebrazo.

La lesión se presenta cuando tomamos de manera brusca o fuertemente a un niño por la muñeca o por el antebrazo, generando una tracción indebida de la articulación que genera la salida de la cabeza del radio de su lugar. Ejemplos de ello son cuando cogemos a un niño por el brazo para que se levante del suelo, al jugar dando volteretas, etc.

Hay niños y niñas más susceptibles que otros a presentar esta lesión. En muchos casos una vez que el codo se disloca, es probable que lo haga de nuevo, especialmente en las tres o cuatro semanas posteriores a la lesión.luxacion cabeza del radio

El síntoma principal es el dolor:

  • Generalmente el niño comienza a llorar de inmediato y se niega a usar el brazo debido al dolor en el codo.
  • El niño puede sostener el brazo ligeramente flexionado a la altura del codo y presionado contra la zona del abdominal.
  • El niño mueve el hombro, pero no el codo.

El llanto, a medida que el primer dolor desaparece, se puede calmar pero el niño o la niña seguirán rehusando mover el codo.

Su tratamiento debe ser inmediato, acudiendo a urgencias para que el niño o la niña puedan ser atendidos y se le realicen las maniobras necesarias para recolocar el codo a su posición normal.

No se debe intentar realizar esta maniobra por sí solo, siempre hay que acudir a un profesional.

Para prevenir el “codo de niñera” es importante tener en cuentas estos aspectos:

  • Al levantar del suelo a nuestros hijos, debemos hacerlo por las axilas o la cintura.codo de niñera
  • En caso de que el niño esté aprendiendo a caminar, es preferible tomarlo por las axilas.
  • Hay que evitar girar bruscamente por los antebrazos y las manos de nuestros bebes.
  • Debemos evitar jugar dando giros o vueltas al niño por los brazos, en caso hacerlo, es recomendable que se tome por las axilas y sosteniéndolo cerca de nuestro cuerpo.
  • Si lo columpiamos, igualmente debemos hacerlo sujetándolo por debajo de las axilas.
  • Debemos evitar alzar al niño por un solo brazo, es importante tomarlo por ambos y nunca por las manos o los antebrazos.

¡Esperamos que esta información os sea útil!

El ligamento cruzado anterior LCA es un ligamento que se sitúa en la parte media de la rodilla y que impide que la tibia se deslice hacia afuera frente al fémur. Los otros ligamentos principales que conectan estos dos huesos son:

  • Ligamento colateral medial (LCM), que corre a lo largo de la parte interna de la rodilla. Evita que esta se doble hacia adentro.
  • Ligamento colateral lateral (LCL), que corre a lo largo de la parte externa de la rodilla. Evita que esta se doble hacia afuera.
  • Ligamento cruzado posterior (LCP), que trabaja junto con el LCA. Impide que la tibia se deslice hacia atrás por debajo del fémur.

El ligamento cruzado anterior conecta la parte posterior-lateral del fémur con la parte antero-medial de la tibia, pasando por detrás de la rótula. Esta unión permite evitar un desplazamiento hacia delante de la tibia respecto al fémur. La combinación del ligamento cruzado anterior con el ligamento cruzado posterior (evita un desplazamiento hacia atrás de la tibia respecto al fémur) proporcionan estabilidad rotacional a la rodilla.LCA

Las lesiones del ligamento cruzado anterior son las que se dan con mayor, y son a menudo el resultado de una lesión sin contacto que implica una fuerza de desaceleración o de una lesión de contacto que implica un componente rotacional (consecuencia de una torcedura).

Las causas que dan lugar a esta lesión son:

  • Cambios bruscos de posición, dejando el pie fijo en el suelo (giros o rotaciones).
  • Mal apoyo de la extremidad inferior tras una caída.
  • Movimiento brusco de hiper-extensión de la rodilla.
  • Golpe fuerte y directo en la rodilla.
  • Parada rápida con violento cambio de dirección.

Los síntomas que produce una lesión en el ligamento cruzado anterior son:

  • Se nota un chasquido seguido de dolor. Se puede tener la sensación de desencajamiento, aunque luego desaparece.
  • Es habitual que se produzca un derrame o edema, al ser estructuras interiores de la articulación. Suele aparecer en las tres primeras horas.
  • Aparición de un hematoma en la zona del pliegue de la rodilla.

Si la rotura es escasa no suele provocar la sensación de inestabilidad, en cambio en las roturas graves la sensación de inestabilidad es mucho más extraña.

El dolor de la rotura de un cruzado anterior desaparece en días o semanas. Si no se trata de manera adecuada la inestabilidad residual provocará dolor.

El tratamiento que se debe realizar en principio se basa en:

  •  Aplicación de frío local, efectivo durante las primeras 72 horas.
  • Reposo mínimo de 24 a 48 horas, para evitar aumentar la lesión.
  • Vendaje compresivo elástico, no rígido para no cortar la circulación de la sangre.
  • Elevación de la extremidad durante varios días.

En el caso de las roturas graves el tratamiento suele ser la cirugía, que se realiza habitualmente con anestesia epidural.

Después de la cirugía, se suele hacer un tratamiento fisioterapéutico basado en:

  • Acondicionamiento aeróbico. Realización de ejercicios de baja o media intensidad (caminata, trote suave, natación, montar bicicleta) y de larga duración (20 a 40 minutos).
  • Fortalecimiento muscular. Tiene como objetivo mantener o aumentar la fuerza y rango de movimiento a los músculos, proporcionar mayor estabilidad articular, y desarrollar mayor resistencia muscular al esfuerzo para que el paciente pueda reintegrarse favorablemente a sus actividades cotidianas.
  • Realización de ejercicios de fortalecimiento de mediante contracciones isométricas. Durante los primeros meses ejercicios específicos en piscina para acelerar la recuperación, tales como ejercicios de flexibilización de isquiotibiales protegiendo la plastia de la extensión completa y trabajo del arco articular con ejercicios de flexión y extensión de rodilla forzando poco a poco.