El vértigo es un síntoma que puede aparecer por una causa concreta o puede presentarse formando parte de los síntomas de una patología.

Genera un malestar que se traduce en una sensación de desequilibrio e inestabilidad que produce gran inseguridad e incapacidad para movernos. Puede causar sensación de nauseas, desmayo, de que las cosas giran, incapacidad de enfoque ocular y pérdida de audición de un oído.

Se asocia con una alteración del equilibrio que puede presentarse a cualquier edad, aunque es más frecuente en mujeres con edades comprendidas entre los 40 y 60 años de edad.

Causas que pueden originar vértigos:

  • Problemas en la musculatura cervical. Los músculos sub-occipitales y musculatura lateral corta cervical cuando se contractura puede provocar una compresión de la arteria vertebral o alterar el funcionamiento de las estructuras que riega causando vértigo.
  • Una disfunción craneal. Que puede dar lugar a alteraciones de la función nerviosa (aferencias sensitivas especiales).
  • Problemas en la articulación temporomandibular (ATM).
  • Una falta de movilidad cervica Una disfunción en la columna cervical y en el hueso occipital permitirían una compresión en la arteria vertebral o basilar afectando a su flujo y en el sistema vestibular.
  • Falta de movilidad de la columna cervico-dorsal.
  • Malposición de otolitos.En el oído interno existen sustancias (otolitos) que dependiendo de la postura en la que nos encontremos se mueven para posicionarse en una u otra parte de estos. Cuando estos otolitos se encuentra fuera de su lugar o no responden adecuadamente, la interpretación de la información se alterada pudiendo desencadenar vértigo.
  • Alteración del sistema propioceptivo. El cuerpo hace uso de tres sistemas distintos para mantener el equilibrio: la vista, el oído interno y los propioceptores.
  • La vista proporciona información sobre nuestra situación respecto al espacio y los objetos que nos rodean.
    • El oído interno envía información al cerebro sobre la posición de la cabeza y las distintas aceleraciones que sufrimos al movernos.
    • Los propioceptores son receptores localizados en todas nuestras articulaciones que indican al cerebro la posición de las partes de nuestro cuerpo para que el cerebro sea consciente de que posición global tiene nuestro cuerpo con respecto al entorno que nos rodea.

En algunos casos pueden ocurrir incoherencias entre la información enviada por cada uno de los sistemas, perdiendo el cerebro de este modo su capacidad de conocer la posición del cuerpo (propiocepción).

También se pueden clasificar como centrales y periféricos.

  • Los centrales se deben a una afectación del cerebelo.
  • Los periféricos entre los que encontramos vértigos debidos a una afección del oído interno, del nervio vestibular, vértigos originados por la ingesta de algunos fármacos, inflamaciones de los oídos y el Síndrome de Menière.

Existen casos de vértigos causados por falta de movilidad en la columna o en el cráneo.

Debemos tener en cuenta que lo más importante es un buen diagnóstico que nos haga saber la causa que provocan los vértigos.

Sabed que es posible tratarlo con fisioterapia y osteopatía, si padecéis vértigos y deseáis tratarlo no tenéis más que poneros en contacto con nosotros.